
El otoño, con sus promesas de cambio, de deshoje y renovado follaje, nos pone a todos a transitar la vereda de la cordura a plazos; descarada introspección puebla las almas inquietas, y el reino de lo desconocido (a través de la bruma que impregna las calles de ciudades remotas) nos muestra su otra cara salvaje. / Y el tiempo, un inquilino merodeador en los pasados, nos restriega las arrugas en los espejos de los árboles que duermen / Y el mar, sandunguero e inamovible en visiones, dicta ritmos ancestrales.
Quizá por ello, Manolo García siempre publica nuevos materiales en otoño, nuevos sortilegios, desenfreno a granel para pies cansados. Y eso nos obliga a dar la vuelta y el ancho, a mirar renovados los pasos de baile de nuestros antepasados. Manolo impregna los mercados y las calles y los vientos de ocres y de verdes, de fin del verano, de giros teatrales. Es, en cierta medida nostálgica, el último de la fila, que siempre será el primero.
Los días intactos saldrá a la venta el 25 de octubre; habrá fiesta con hogueras blancas; "carbón y ramas secas".
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La imagen pertenece al video de la versión definitiva de "Un giro teatral", también disponible aquí
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